En un llano rodeado de sierras, encontramos Fernán Caballero, una pequeña población manchega situada en un extraordinario enclave paisajístico y con arraigadas y llamativas tradiciones.

En el casco urbano, destaca la Parroquia de Nuestra Señora de Gracia, con una parte mudéjar del siglo XIV y una ampliación realizada en los siglos XVI-XVII. Junto a ella, destacan otros edificios como el antiguo y el nuevo Ayuntamiento, el Centro de Día y la Casa Parroquial, cuyas fachadas confieren un aspecto especial a la plaza en la que se enmarcan.

Fuera del casco urbano, el Embalse de Gasset (Refugio de Fauna) y la Sierra de Picón y Piedrabuena (Lugar de Interés Comunitario) son los principales exponentes de la riqueza natural de este municipio.  El embalse es un espacio navegable para vela y remo y un enclave ideal para la pesca. En él, se puede contemplar numerosas especies de aves acuáticas, predominantemente anátidas migradoras.

Por su parte, la Sierra de Picón y de Piedrabuena alberga hábitats de interés bien conservados, entre ellos, dehesas de encinas y extensos matorrales de jaras, encinas, lentisco, cornicabras y romero.

Otro enclave interesante para visitar es la Sierra del Perro, que alberga una de las pocas colonias de cormoranes de la Península Ibérica. Esta sierra también es transitada por numerosas especies de aves y mamíferos, entre ellos, el lince ibérico. En la vegetación destacan especies típicas del bosque mediterráneo: pinos, encinas, jara, etc.

El entorno de la finca ‘Navalrrosal’ (uno de los enclaves más bellos del municipio) o el Congosto (paraje del Río Bañuelos sobre el que abundan las leyendas, donde se concentran gran cantidad de cigüeñas) son otros de los atractivos de Fernán Caballero, sin olvidar la típica berrea de los ciervos que comienza con las primeras lluvias de otoño y que puede disfrutarse desde la carretera CR-7111, o la contemplación de ganaderías de toros bravos.  

Fernán Caballero conserva curiosas y arraigadas tradiciones. Entre ellas, el tradicional encierro al estilo fernanduco, que se realiza a finales de agosto en las fiestas de San Agustín, patrón del municipio cuya imagen entra en la iglesia rodeado del espectáculo de luz, color y sonido que ofrecen centenares de cohetes y castillos de fuegos artificiales.

El tradicional encierro al estilo fernanduco, declarado Fiesta de Interés Turístico Regional, cuenta con más de 150 años de antigüedad y atrae a miles de visitantes. Se trata de un acontecimiento único en la provincia que consiste en la suelta de dos toros bravos por las calles céntricas del pueblo. Remolques, ventanas y balcones ejercen de “barrera” para los espectadores en este popular y atractivo evento que, a diferencia de otros encierros, no dura sólo unos minutos ni tiene trayectoria fija, sino que los toros corren libremente por un recorrido acotado durante un tiempo máximo de dos horas. Para avivar a las reses se utiliza un carro de labranza y la valentía de los corredores.

Otra tradición importante es la “boda” que se celebra el sábado anterior al Domingo de Piñata y que convierte al Carnaval de Fernán Caballero en único en el mundo. Se trata de una costumbre anterior a la guerra civil, en la que un grupo de jóvenes escenificaron una boda gitana para divertirse.

Más información: www.fernan-caballero.org